miércoles, 14 de octubre de 2015

EL PRIMER DIA DE LLUVIA PEDALEANDO (40 kms)

El domingo, aún con el mal tiempo que ya ha comenzado hacer, decidí salir a pedalear junto con Manolo y Julio esta vez desde Brunete a realizar una ruta corta por el tiempo, por si acaso nos caía la de "Dios" y conociendo nuevos caminos.

Según los meteorólogos iba a llover sí o sí pero como esta situación ya me la conozca e imaginaba nos dejaría pedalear unas horas como así fué.

Dejamos los coches aparcados en una de las urbanizaciones a las afueras de Brunete casi y teniendo todo preparado salimos pedalenado sobre las 8.40 por una carretera (Carretera del Valle de los Rosales) que solamente lleva a otras urbanizaciones y por donde no había pasado nunca.

Al salir ya estaba lloviznando un poco así que tocaba además de llevar la equipación de manga corta con manguitos ponerse el chubasquero y no quitármelo en toda la ruta.

Apenas a no muchos metros de la salida nos desviamos por nuestra izquierda cogiendo el camino del Olivar del Veliso el cual nos lleva hasta un cruce donde volvemos a girar a la izquierda y continuar por el camino de Móstoles que nos lleva en muy poco tiempo hasta las afueras de Villanueva de la Cañada.

Continuamos por asfalto por la Avda. de España hasta llegar al Club de Golf donde nos desviamos por la derecha para coger camino, que ya conocía pero no desde hace mucho tiempo, y comenzar por las rutas del Curso del Río Guadarrama bajando por el camino de las Carretas hasta llegar a un punto donde nos desviamos a nuestra izquierda para atravesar el Río Aulencia y comenzando una ascensión por un camino bastante pedregoso y algo roto que no conocía pero hace tiempo quería pasar por allí.

Dicho camino sin dejarlo nos lleva hasta los pies de la M-503 que pasamos por debajo y nos lleva hasta Villafranca del Castillo donde después de callejear un poco comenzamos con la zona de senderos chulísima que bordea el Arroyo de los Palacios que ya conocía y que no me cansaré de disfrutar cada vez que pedalee por allí.

En un santiamén llegamos a Villanueva del Pardillo por donde callejeamos un poco para volver a pedalear por el margen del Arroyo de los Palacios y apenas no muchos metros más adelante cruzarlo para afrontar la subida a la Presa de Aulencia.

Este camino no lo conocía pero según wikiloc era el más directo y la verdad que el más "light" de todos los que conozco hasta la Presa de Aulencia.

Después de pedalear un par de kms con un poco de subida en algún momento, llegamos a la carretera de Villanueva del Pardillo a Colmenarejo que realmente hace siglos sería carretera porque ahora es una mezcla de via pecuaria y trozos de asfalto del malísimo estado en el que se encuentra.

Hasta entonces no era el único que sentía las piernas pesadas y no eran mis piernas sino el terreno que daba la sensación que las ruedas se pegaban muy bien al suelo porque costaba pedalear y eso que no hacía pizca de aire.
 
Llevados pedaleados unos metros de esta carretera nos encontramos en sentido contrario bajando a altas velocidades a un biker que ni siquiera nos saluda, ¡¡¡ siempre hay algún desaprensivo (por no decir otra palabra) suelto!!!.

La subida hasta el cruce del camino con la Presa de Aulencia y Colmenarejo la hacemos muy muy tranquila ya que Manolo y Julio están en período de recuperación "de lo suyo" y mientras nos pasan algún que otro biker de largo pero como buenos bikers todos ellos saludandonos los buenos días....

Al tran tran llegamos "arriba del todo" y cogemos el camino que nos llevaría en llano-bajada hasta la Presa de Aulencia que ni Manolo ni Julio la conocían y les encantó.

Llegados allí, después de descender a patita por el sendero hasta los pies de la presa, nos "refugiamos" en una especie de "santuario" que hay a la izquierda sin pasar la pasarela de la presa para disfrutar de las vistas de allí y tomar el único refrigerio de la ruta.

Mientras descánsabamos llegaron más de 10 bikers de un club del pueblo de Guadarrama o por lo menos ponía eso en sus equipaciones, jejeje.

Apenas habían pasado unos 15 minutos o así cuando continuamos por el sendero de Mordor, el cual tenía muchas ganas de conocer, que es un sendero realmente de senderistas ya que estuvimos algo más de 3 kms realizando empujabike y en alguna zona de apenas unos metros me conseguía montar en la bici para pedalear.
Presa de Aulencia
Lástima que me había quedado sin batería en la cámara para retratar todo aquel Valle por el que estábamos que merece mucho la pena visitarlo pero sinceramente sin bici, ya que cunde mucho más.

Habiéndonos cruzado con un par de senderistas con sus perros nos informan que más adelante hay una trialera y que pensaban, por lo menos él por que ella pensaba lo mismo que nosotros, que no podíamos subirla con la bici a cuestas pero finalmente fué que sí.

El Sendero de Mordor se distingue abajo de la foto
A partir de este tramo ya pudimos montar en bici y la verdad que era Mountain Bike Extremo ya que como se te ocurriese escurrirte, ladearte... hacía el lado derecho caías desde una altura más que considerable para no contarlo pero mejor no lo pensábamos para estar pedaleando los 3 por allí ya que era digno de haber hecho un vídeo con la cámara habiendo tenido batería.

Apenas un km después si llegó, nos tocó realizar un descenso por otra trialera pero realizando empujabike para bordear una finca privada, que lógicamente no se podía pasar, por su valla y en algunos puntos podíamos montarnos en la bici y otros no ya que había muchas zonas de piedras que era imposible pasar montados.

Llegamos a un punto en el cual podíamos cruzar el Río Aulencia y así hicimos siguiendo el track que había trazado para llegar a un punto por donde ya había pasado mientras entrenaba para la Talajara y me era conocido.

Desde ese punto continuamos el pedaleo por vias pecuarias hasta llegar a la M-853, ya lloviendo aunque todavía no con muchas ganas, la cual pasamos con mucha precaución y continuamos enfrente por otro camino que nos lleva hasta la M-503, la cual pasamos por debajo,  y llegamos a la altura de una gasolinera SHELL donde la lluvia comienza a apretar, apretar, apretar y apretar ¡¡¡ menos mal que llevábamos todos chubasquero !!! aunque Manolo a esas alturas llevaba solamente el cortavientos.

Desde aquí tuvimos que pedalear un poco por el arcén de la M-600 hasta llegar a la rotonda en la cual nos desviariamos para coger el carril bici hasta Villanueva de la Cañada.

Llegados a Villanueva de la Cañada en apenas unos minutos nos desviamos para intentar ver a un familiar de Manolo que finalmente no estaba en su domicilio así que continuamos callejeando hasta llegar a la Avda. de España y pedalear todo el rato por el carril bici hasta las afueras del pueblo donde volvemos a coger el mismo camino hasta Brunete.

Hasta entonces la lluvia fué nuestra mejor compañera no parando de apretar, apretar y apretar de caer agua verificandolo todo ello en los caminos por los cuales habíamos pedaleado al inicio que estaba secos ahora estaban llenos de agua, con barro y, en mi caso, la cadena de la bici ya estaba llena de arena y sonaba con un sonido muy repelente que menos mal que tardamos poco en llegar al coche sino me hubiera tocado lavar la cadena un poco.

Al final llegamos al coche sobre las 13.00 habiendo realizado una ruta muy chula, poco exigente para mí en cuestión y conociendo nuevos caminos que es lo que me interesa siempre.



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